CIRUGIA: Hay varias técnicas quirúrgicas útiles para el control de la hiperhidrosis como la simpatectomía mediante toracoscopia, la exéresis del tejido axilar, el curetaje subcutáneo de las axilas o la liposucción axilar.

LA TOXINA BOTULINICA: Es una alternativa eficaz, rápida y bien tolerada que se está utilizando en la hiperhidrosis localizada especialmente en la axilar y en palmar. Consiste en la inyección local de toxina botulínica en las áreas anatómicas que se deseen tratar. La Toxina Botulínica se obtiene del Clostrrydium botulinum, agente causal del botulismo. Esta toxina bloquea el efecto estimulador de la fibra nerviosa sobre la glándula sudorípara, consiguiendo de ésta manera una disminución de su función y por lo tanto de la producción de sudor. En los casos de hiperhidrosis axilar se administra sin anestesia local y en los casos de la hiperhidrosis palmar se puede realizar con anestesia troncular en ambas manos. El procedimiento es sencillo y el paciente se puede reincorporar a sus funciones habituales al finalizar la aplicación de la misma.

La hiperhidrosis es un padecimiento relativamente frecuente, que cada vez nos consulta más a los dermatólogos, en busca de una solución de ese problema que en algunas personas pueden conllevar a una severa repercusión en la vida social y la relación interpersonal, de la persona que la padece hasta llegar a presentar una verdadera fobia social. Hoy en día puede considerarse limitante en algunas profesiones o cargos específicos. Se insiste en que la hiperhidrosis tiene tratamiento y la principal recomendación es acudir al Dermatólogo, quien luego de estudiar en forma individualizada el caso y compruebe la patología les ofrecerá el tratamiento adecuado para cada quien.
Dra. Elda Giansante